jueves, 26 de febrero de 2015

Capitulo 20 -Conquistandote-

-Yo... er...
-¿Llamaste a Nick después de que te prohibiera hacerlo, Michael? -Paula no necesitó que su hijo respondiera-. ¿Por qué has hecho algo que sabías que te había prohibido?
-Sólo quería contarle que jugué con Pedro -murmuró-. No hablamos ni dos minutos.
-Te dije que nada de llamadas telefónicas durante dos semanas. Ese era tu castigo por haber hecho el gamberro el jueves, Michael. No estoy dispuesta a que vuelvas a desobedecerme, ¿está claro?
-Sí.
-¿Está claro, Michael? -repitió Paula-. Porque, si lo considero necesario, siempre puedo extender el castigo a un mes para que te lo tomes en serio.
-No, no hagas eso -rogó Michael-. No volveré a desobedecer.
-Bien. Voy a trabajar todo el día, pero la abuela estará aquí para vigilarte. Me apoyarás en esto, ¿verdad, mamá?
-¿Para mantenerlo alejado del chico Whitley? -Ernestine asintió-. Por supuesto.
Paula se levantó.
-Tengo que prepararme para salir a trabajar. Hablaremos de esto más tarde.
-¿Viene Pedro esta noche? -preguntó Miranda, esperanzada.
-Pedro tenía que volver a Los Ángeles esta mañana -contestó Paula.
Los mellizos gimieron.
Ernestine no pareció sorprendida.
Paula notó que su madre no había llegado a responder a la pregunta de Miranda sobre Pedro. Le habría gustado escuchar su respuesta.
-¿Va a volver? -preguntó Michael.
-Ha dicho que sí. Pero recordad que Pedro es un hombre muy ocupado. No podéis esperar que pase mucho tiempo en Campbellville.
La taza de Ernestine sonó al chocar con la mesa, aunque ella no dijo nada.
-Tengo que prepararme -repitió Paula tras mirar su reloj- . Voy a llegar tarde.
Cuando salió, dejó atrás una pensativa familia. Sospechaba que Pedro Alfonso figuraba en las mentes de todos.
Y ella sabía con certeza que estaría en sus pensamientos a lo largo del día.

Cuando Paula entró en la oficina esa mañana, todo el mundo dejó de hablar. El repentino silencio fue intenso y revelador. Fue evidente que Paula estaba siendo objeto de especulaciones.
-Buenos días -saludó Patty, ligeramente ruborizada-. ¿Has pasado un buen fin de semana?
-Sí, gracias -Paula se encaminó hacia su despacho, manteniendo una expresión neutral.
-¿Y cuándo vamos a conocer a Pedro Alfonso? Aún no he podido conocer a ningún famoso de Hollywood.
-Pedro ha vuelto a Los Ángeles esta mañana -explicó Paula-. Tiene una reunión y varias entrevistas concertadas para esta semana.
El rostro de Patty reveló su decepción.
-Oh. Tenía tantas ganas de conocerlo... Pero volverá, ¿verdad?
-Tal vez, aunque no sé cuando. Depende de lo que necesite investigar para su nuevo libro -Paula mantuvo un tono de voz desenfadado, como si realmente le diera lo mismo que Pedro volviera o no.
Pero la expresión de Patty era decididamente escéptica cuando la miró antes de entrar en la oficina. Para la hora de almorzar, todo el mundo estaba ocupado con sus respectivos trabajos.
Y entonces llegaron las rosas. Una docena. Rojas.
-Para ti, Paula -dijo Patty, entrando en su despacho con el ramo en los brazos-. Me pregunto quién te las habrá mandado.
Indecisa entre sentirse encantada o enfadada con Pedro por aquel gesto tan descaradamente público, Paula trató de sonreír en respuesta al sugerente tono de Patty.
-Supongo que traen una tarjeta, ¿no?
-Parece que hay una aquí. ¿Quieres que te la lea?
Sabiendo que Patty aún le estaba tomando el pelo, Paula sonrió.
-No, gracias. Creo que yo podré ocuparme de eso.
-Las ha enviado él, ¿no? -dijo Patty mientras dejaba las flores en el escritorio de Paula.
-Aún no he leído la tarjeta.
-Ya, pero sabes que son de él.
Abrió la tarjeta que acompañaba la! flores con dedos temblorosos.
Piensa en mí, era todo lo que decía. No estaba firmada, pero no hacía falta, por supuesto.

En cuanto entró en la cocina esa tarde, Paula supo que algo preocupaba a Ernestine.
-¿Qué sucede? -preguntó, temiendo que Michael hubiera dado problemas a su madre.
Ernestine señaló un periódico doblado que se hallaba sobre la mesa.
-Puede que quieras echarle un vistazo -dijo.
Reacia, sospechando que no iba gustarle lo que viera, Paula tomó la edición de tarde del Campellville Courier.
Alguien había tomado una foto de Pedro, Miranda y ella sentados en las gradas el día del partido. Parecían contentos y relajados en la foto. Paula no pudo evitar pensar que parecían una auténtica familia.
El breve artículo que acompañaba a la foto decía que el famoso novelista Pedro Alfonso había acudido a Campbellville a buscar inspiración para su nuevo libro. El artículo añadía que Pace estaba pasando mucho tiempo con la familia Chaves, que, al parecer, lo había invitado a utilizar su pueblo para la investigación.
-No sé por qué pareces tan disgustada -dijo Paula, dejando el periódico sobre la mesa-. No hay nada de especial interés en el artículo.
-¿Te gusta ver tu foto en el periódico? ¿Quieres que murmuren sobre ti?
-Tú sabes mejor que nadie cuánto me disgustaría eso -replicó Paula-. Pero ahora no podemos hacer nada al respecto, ¿no te parece?
-No me fío de él, Paula. Y si tuvieras un poco de sentido común, harías lo mismo. Sois tan diferentes como la noche y el día. Ese hombre va a hacerte daño. ¿No te recuerda a...?
-Pedro no se parece en nada a Vince, madre -interrumpió Paula secamente.
-Yo no he mencionado su nombre. Eres tú la que ha pensado en él.
-No se parecen en nada -repitió Paula-, deseando convencerse a sí misma tanto como a su madre.
No fue una tarde especialmente agradable. El teléfono sonó sin cesar. Miranda estaba encantada porque sus amigas habían visto su foto con Pedro. Michael refunfuñó porque su madre no le dejó llamar a sus amigos.
La gota que colmó el vaso cayó cuando Miranda llamó a Paula diciéndole que tenía una llamada.
-No sé quién es -dijo-. Es un hombre. ¿Puedes darte prisa, mami? Espero otra llamada.
-Ya has pasado suficiente tiempo al teléfono esta tarde -replicó Paula mientras tomaba el auricular-. ¿Hola?
-¿Señora Chaves? Soy Carl Burger del Universal News. Fui compañero de colegio de Fred Justice, que trabaja ahora para el Campbellville Courier.
El Universal News era un periódico especialmente amarillista.
-Lo siento, pero no tengo nada que decirle.
-Sólo un par de rápidas preguntas, señora. Tengo entendido que es buena amiga del señor Pedro Alfonso. ¿Es cierto que acaba de firmar un nuevo contrato millonario con un estudio de Hollywood? ¿Puede confirmarme eso?
-No, me temo que no. Adiós, señor Burger.
El hombre seguía hablando cuando Paula colgó. Conectó de inmediato el contestador.
Pedro llamó a las diez, cuando los mellizos se acababan de ir a la cama.
-¿Paula? -dijo, a través del contestador-. Hola, soy Pedro. Llámame cuando llegues, ¿de acuerdo? El número es...
Paula alzó el auricular.
-Estoy aquí, Pedro.
-Oh. Hola. ¿Has puesto un filtrador de llamadas?
-Sí. No quería contestar preguntas sobre tu nuevo contrato con un estudio de Hollywood.
-¿Quién te ha preguntado sobre ese contrato?
-Un tipo llamado Burger. Trabaja para el...
-Universal News -concluyó Pedro por Paula-. Es una plaga. ¿Cómo te localizó?
-Al parecer, tiene un amigo en el periódico local. Un amigo que debe pensar que tengo algo interesante que contar.
-O vender -añadió Pedro, serio-. ¿Qué le has dicho?
-Que no tenía nada que decir.
-Lo siento, Paula. No esperaba que esto sucediera tan pronto.
-Pero esperabas que acabara sucediendo, ¿no?
-Sí. Sabía que habría un interés pasajero en nuestra relación, sobre todo ahora, con este nuevo contrato pendiente. Ya te dije que soy el niño mimado de la prensa... hasta que aparezca algo más entretenido, claro. Pero esperaba que tuvieras un poco más de tiempo para prepararte antes de que fueran a por ti.
Paula sabía que, por mucho tiempo que tuviera, nunca estaría preparada para soportar el acoso de la prensa.
-No te preocupes, amor -continuó Pedro-. Encontraremos una forma de resolver esto.
-Tu tienes más experiencia que yo en esta clase de cosas -dijo, finalmente-. ¿Qué puedo esperar? ¿Eres lo suficientemente famoso como para que los periodistas empiecen a rodear mi casa?
-No puedo evitar preocuparme -dijo-. No se trata sólo de lo poco que me gusta la publicidad. Tengo que proteger a mis hijos. ¿Lo comprendes?

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Hoy 3 capitulos! Espero que les gusten y espero sus comentarios! Voy a ver si mañana subo 3! Tw @Floor_PauChaves

2 comentarios:

  1. Wowwwww, qué buenísimos caps Flor. Por favor, subí mañana antes de irte de vacaciones. Es mucho una semana sin esta historia jaja. ¿Para cuándo una dedicación a mi nena???'

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